MACIZO TRES CRUCES
Por Jaime Suárez
INFORME DE LA EXPEDICIÓN
Integrantes Expedición:
Flor Boscán (FEVME – Venezuela) Mirta Sarmiento (C.A.M.)
Jaime Suárez (C.A.M. – UPAME) Hans Siebenhaar (Mendoza)
Alejandro Gimenez (JANAJMAN – Salta)
Cumbre Alcanzada:
Pico Sur Internacional – Limítrofe- 6.749 m. posición 27°05´925S y 68°46´693.
Altitud:
6.749 m sobre el nivel del mar. Es la séptima altura de América luego del Aconcagua, Pissis, Ojos del Salado, Mercedario, Huascarán y Bonete, y la sexta cumbre en altura de las argentinas.
Ubicación:
El Macizo Tres Cruces se encuentra entre Chile y la Argentina, precisamente entre las provincias de Catamarca y de Atacama. La posición de la más alta cumbre de 6.739 m está sobre los 68°46´700O y los 27°05´900S, siendo su punto de mayor altura hito internacional fronterizo. Es una formación de varias montañas que se aprecia de forma diferente según el lugar desde donde se lo mire. Accediendo desde el Norte de Chile, luego del retén de Carabineros de la Laguna Verde y en dirección a Maricunga, se puede observar al macizo prácticamente en toda su magnitud, solo que hay que previamente conocerlo, lo que no es fácil ya que son muchas las cumbres, que rondan los 6.000 metros, que rodean la ruta.
Por Jaime Suárez
INFORME DE LA EXPEDICIÓN
Integrantes Expedición:
Flor Boscán (FEVME – Venezuela) Mirta Sarmiento (C.A.M.)
Jaime Suárez (C.A.M. – UPAME) Hans Siebenhaar (Mendoza)
Alejandro Gimenez (JANAJMAN – Salta)
Cumbre Alcanzada:
Pico Sur Internacional – Limítrofe- 6.749 m. posición 27°05´925S y 68°46´693.
Altitud:
6.749 m sobre el nivel del mar. Es la séptima altura de América luego del Aconcagua, Pissis, Ojos del Salado, Mercedario, Huascarán y Bonete, y la sexta cumbre en altura de las argentinas.
Ubicación:
El Macizo Tres Cruces se encuentra entre Chile y la Argentina, precisamente entre las provincias de Catamarca y de Atacama. La posición de la más alta cumbre de 6.739 m está sobre los 68°46´700O y los 27°05´900S, siendo su punto de mayor altura hito internacional fronterizo. Es una formación de varias montañas que se aprecia de forma diferente según el lugar desde donde se lo mire. Accediendo desde el Norte de Chile, luego del retén de Carabineros de la Laguna Verde y en dirección a Maricunga, se puede observar al macizo prácticamente en toda su magnitud, solo que hay que previamente conocerlo, lo que no es fácil ya que son muchas las cumbres, que rondan los 6.000 metros, que rodean la ruta.
Viniendo de Sur a Norte desde Maricunga, aparentemente vemos tres grandes montañas piramidales cercanas entre sí que discurren prácticamente de Norte a Sur apreciándose como tres picos de un sistema. El primero, Norte, que es el mas cercano a la ruta internacional chilena alcanza una altura de unos 6.100 m,. El segundo es el Pico Tres Cruces Central y tiene 6.620 m. y es el que con anterioridad se ascendía como el mayor.
Finalmente el pico Sur o Cumbre Chilena, con 6.539 m, que es la tercera de izuierda a derecha, cierra el trío visible desde el Sur.
Al final de este último y con el que se mimetiza al superponerse, se encuentra una cuarta cumbre que es punto limítrofe y la más alta del sistema. Solo esta cumbre limítrofe se aprecia desde Argentina en toda la plenitud sur de un glaciar que parte desde su base visible hasta la cumbre. Especialmente cuando se ha ingresado desde Las Coipas, en la ruta provincial 45 de Catamarca, accediendo al valle de la Salina y la Laguna Verde. Desde las cumbres de las imponentes montañas que rodean al Tres Cruces, como el Ojos del Salado, Pissis, Walter Penck, Nacimiento, la visión del macizo es completa y majestuosa.
Época más adecuada de ascenso:
Preferible de Noviembre a Febrero.
Ruta:
Glaciar Sur, pared Argentina.
Dificultad:
De alta montaña. Imprescindible muy buena aclimatación. También experiencia previa en ascenso por glaciares, altura, y conocimiento de Los Andes. Técnicamente algunas partes del glaciar presentan dificultad por su inclinación que hacen necesaria la mayor atención a las técnicas de utilización de grampones, piquetas y haber practicado con detenimiento caídas de glaciar. De no detenerse en una caída en los primeros instantes la misma podrá ser mortal.
Equipo:
Tienda de altura. Anafe y combustible o gas suficiente. Abrigo de Alta Montaña.
Parka y bolsa de dormir de altura, zapatos dobles, grampones, bastones. Piqueta (una o dos) obligatoria.
Acceso:
Desde Argentina:
Se puede acceder por Argentina desde Las Coipas, atravesando paralelamente la Salina de la Laguna Verde y luego transitando el Río Salado, como lo hicieron las dos anteriores expediciones argentinas, la de los rosarinos y los marplatenses. Es un largo y azaroso recorrido, sólo para expertos conductores de 4x4 y que supera los 90 kilómetros hasta el campamento base, que quedaría a unos 15 km. de la cumbre.
Desde Chile:
Ingresando por el lado del sector sur del Macizo se va transitando hasta alcanzar el collado de la cumbre Central con la Sur y la Limítrofe y desde allí se ataca la cumbre limítrofe por su cara norte.
Ingresando por el lado del sector norte del Macizo, que fue nuestra ruta se podrán apreciar demás detalles de acceso e itinerario en el presente relato.
Permisos:
(atención hay cambios -concesionario- dentro del sector chileno)
Para el ingreso desde Chile eranecesario obtener permiso en DIFROL y reportar en el paso fronterizo de Maricunga ante Carabineros de Chile. (Ver normas actuales)
No es necesario desde Argentina, pero hay que informar de la expedición, sus componentes y duración en el puesto de Cortaderas de Gendarmería Nacional.
Tres Cruces, desde la Laguna Negra de la Laguna Verde del PissisPartida
Salimos, con Mirta y Flor, desde Mendoza, el 16 de Noviembre a las ocho de la mañana. Mirta me acompañaba nuevamente en otra expedición más y Flor había abandonado nuevamente sus obligaciones como doctora en medicina de la mano en Venezuela para lograr esta cumbre que nos había sido esquiva en la expedición que realizamos en febrero del 2001.
Hans y Alejandro, habituales compañeros de estas empresas, habían partido dos días antes y los encontraríamos en la frontera. Tras desviarnos en Media Agua hacia Chepes, proseguimos hasta la capital de La Rioja donde almorzamos. Luego Tinogasta y Fiambalá, donde saludamos a nuestro amigo Jonson Reinoso y repusimos combustible llenando completamente el tanque y un bidón de 10 litros, como reserva, que luego nos vino muy bien. Los anticongelantes tanto para el radiador como para el gas-oil estaban considerados. El agua, tan necesaria en estas regiones, la traíamos en un bidón de 25 litros y en varias botellas de agua mineral, desde Mendoza.
Enfilamos la ruta 45 hacia el Paso San Francisco, sabiendo que nos detendríamos, como en expediciones anteriores, en Pastos Largos, un poco más allá de Chaschuil.
Pastos Largos S27°38´447 y O68°09´112:
Llegamos a las 20 horas tras un viaje en que recorrimos casi 1.000 km. Es Pastos Largos un buen lugar donde iniciar la aclimatación, por su altura de aproximadamente 3.250 m.s.n.m.
El GPS nos marcaba que estábamos a 86 km. de la cumbre, por supuesto en línea recta hacia en NorOeste.
Es fundamental para cualquier expedición que intente esta montaña y las que la rodean, proveerse de una buena cantidad de excelente agua. Se deberá preveer y planificar los consumos de aclimatación, campamento base y campamentos de altura, inclusive prorrateando con fino detalle las cantidades y el uso de este elemental líquido, dejando si es posible cantidades lógicas para los regresos en los diferentes campamentos.
Ahora, de ser necesario, se puede en el cercano río Guanchín, reponer agua en los bidones y también utilizarla para higiene. Se constituye este vital elemento en algo primordial, sin lo que no se puede continuar una expedición. Hay que considerar que más adelante, hasta el campamento base, al lado de algún glaciar, no se encontrará agua potable dada la contaminación natural por arsénico, minerales y la salinidad existente.
En expediciones anteriores y debido a los trabajos de pavimentación de la ruta internacional nos fue imposible reponer agua en este sitio. Pero ahora parecía estar superado y nuevamente volvíamos a ver algún que otro lejano y tal vez furtivo pescador recorriendo su orilla, lo que nos indicaba que el río había vuelto a la normalidad.
Pasar la noche en este refugio de viejas construcciones de adobe y lajas de brillantes piedras pegadas con barro y techado con cañas, sería un descanso. Nos quedaríamos dos días a los efectos de facilitar la aclimatación de Flor, recién llegada desde Caracas. La cena de recepción sería un apetecible pollo a la parrilla, especialmente traído desde Mendoza. El día siguiente lo dedicaríamos a comer bien e hidratarnos lo mejor posible. También a recorrer los contornos, especialmente el cercano refugio de Las Coipas. Así lo hicimos y durante la larga caminata, entre unos deformes roqueríos pudimos apreciar un viejo y gran chinchillón que nos observaba desde una alta cavidad sin inmutarse en lo más mínimo a pesar de nuestros movimientos y voces. Luego el lento regreso a Pastos Largos, recolectando leña seca, ya que a pesar de ser primavera la noche prometía estar fría. Habían sido unas 4 horas de marcha por lo que se hacia sentir la necesidad de almorzar y dormir una pequeña siesta.
Luego de comer revisamos nuestros papeles: Teníamos el permiso de la Dirección Nacional de Fronteras y Límites del Estado de la República de Chile, que habíamos tramitado a través de la Federación de Andinismo y Escalada y la Federación de Andinismo de Chile, la que una vez más nos había servido con desinteresada eficiencia. También un mapa del Instituto Geográfico Militar del Ejército Argentino y los puntos de GPS de la pasada expedición del mes de Febrero de este año, donde una tormenta, a los 6.500 metros de altura nos obligó a desistir del ascenso y regresar en medio de una intensa nevada. Ahora estábamos dispuestos a repetir el intento ya que presumíamos tendríamos mejor clima.
Durante ese día el país estaba sumido en la realización de un censo nacional, para el que habíamos dejado información y esa noche estaba anunciada una lluvia de estrellas, a partir de las 11. Pasadas las 11,30 y sin importantes novedades al respecto, a pesar haber movido nuestros cuellos a los largo y ancho del diáfano y estrellado cielo, nos fuimos a dormir.
Al día siguiente seguiríamos hacia Las Grutas.
Las Grutas
Partimos desde Pastos Largos, y tras superar el control aduanero y de gendarmería en Cortaderas, encaramos al ruta hacia el Norte.Cercano al mediodía, y mucho antes que nuestro camino torciera hacia el Oeste en casi línea recta hacia el San Francisco y su paso, pudimos observar desde nuestro vehículo, hacia el Oeste del camino, las níveas y orgullosas presencias del Nacimiento, el Walter Penck, el Ojos del Salado y el Inca Huasi, cuya blancura presumía sobre todo el entorno. Sólo la contemplación esporádica de manadas de burros salvajes y guanacos, nos hacían apartarnos por momentos del hipnotismo que las altas cumbres limítrofes nos despertaban con los recuerdos de nuestras pasadas ascensiones.
Llegamos por fin a las Grutas, y luego de realizar los trámites en el control de Gendarmería Nacional y saludar a la gente de Vialidad Provincial de Catamarca, obtuvimos una vez más de ellos un lugar en su bunquer vial para pasar la noche. Es un sitio al que ya queremos entrañablemente, nos sentimos muy cómodos en la aclimatación por sobre los 4.000 metros ocupando ese lugar. Vaya nuestro agradecimiento por la presente para ellos. Habíamos recorrido unos 100 kilómetros desde Pastos Largos, por un muy buen y mantenido camino, apto inclusive para turistas que vayan al vecino país.
Aprovechamos la tarde recorriendo los contornos de las lagunas cercanas y visitando el baño termal que tan celosamente cuidan los pocos y abnegados pobladores de este lugar. Esa noche un lujo inusitado, en la TV satelital de los operarios de Vialidad pudimos ver el partido Racing-Chacarita, que ganó el primero. Luego a descansar en las cómodas y abundantes literas.
Campamento Retén abandonado de Carabineros
Al día siguiente, pasadas las 9,30 de la mañana y luego de una larga contemplación del Inca Huasi y del San Francisco, iniciamos la marcha hacia la frontera. Bordeamos el San Francisco, que da nombre al paso, y marchamos ahora hacia el Sur Oeste, mirando las vertientes chilenas del Inca Huasi y del Ojos del Salado. Pronto llegamos al punto limítrofe donde se levantan los hitos fronterizos y donde un monolito recuerda el paso por el lugar, hace casi quinientos años, del descubridor de Chile, Diego de Almagro.
De pronto y en medio de la impresionante pluralidad de montañas, a lo lejos, el brillo azul de la Laguna Verde. Un espectáculo inusitado, algo totalmente impensado pero con una fuerza de realidad que absorbe totalmente al viajero. El imponente verde turquesa de esta laguna es imposible de describir en palabras. Inclusive cambia su tonalidad a lo largo del día. Su salinidad no impide la vida de aves en sus afluencias, y lo demuestra la existencia de rosados flamencos y otras aves. En su entorno sur aparece el nuevo retén de carabineros.
Llegamos a él a las 10,30 y fuimos al presentarnos muy bien recibidos. Este retén se halla ubicado a 4.370 metros de altura y es un control fronterizo previo.
Estábamos a unos 20 km. de la línea de frontera. Aquí esperaríamos a Hans y Alejandro en una cita establecida para el medio día. Armamos una agradable tertulia con temas relativos a la montaña frente a unas humeantes tazas de café con que gentilmente nos convidaron estos solitarios carabineros.
La no llegada a las 12 de nuestros compañeros nos hizo suponer que había una pequeña confusión en cuanto a los horarios y día del encuentro. Los carabineros recordaron que, al pasar, les habían dicho que vendrían el martes y era lunes, por lo que decidimos continuar hacia el viejo retén unos 12 km más abajo, donde se estarían aclimatando, según lo convenido.
Partimos luego de los saludos y despedidas y muy pronto llegamos al abandonado retén de carabineros ubicado al lado del quemado refugio Murray, por donde se accede al Ojos del Salado. Allí se encontraban terminando de almorzar.
Tras los saludos y charlas, luego de mucho tiempo de no habernos visto, prácticamente desde la fallida expedición de febrero, bajamos nuestros equipos y nos acomodamos en el dormitorio del primer piso. Sobre la madera extendimos los neoprenes y bolsas de dormir y enseguida comenzamos a preparar un buen almuerzo a base de ñoquis y salsa de tomate. Lástima que no nos quedaba vino, lo habíamos repartido por los lugares donde, una vez más, tan bien nos habían tratado.
Largas conversaciones entre todos. Alejandro había ascendido el cercano Mulas Muertas, de 5.880 metros de altura y había bajado como comprobantes dos preciosos banderines, los que tenían varios años de antigüedad. Ya poseía, al menos, asegurada una cumbre.
Otra importante y abundante cena, más charlas y a dormir profundamente. El día siguiente sería corto.
Hacia Maricunga y el Campamento Base
La mañana del 20 nos levantamos tarde y fue muy distendida y. Un buen desayuno, fotos, conversaciones y a prepararnos para el almuerzo,
...luego del cual debíamos bajar, alejándonos momentáneamente de nuestro objetivo, al Salar de Maricunga donde se encuentra el control fronterizo chileno. Tras casi 1 hora de marcha llegamos. Hicimos los trámites finales de aduana e ingreso a Chile. En otra hora regresamos hasta el lugar en que producía el acceso desde la ruta, 26°56´568S y 68°45´408º, al que sería nuestro ya conocido campamento base. En 26°59´650S y 68°43´225º una lengua de hielo impidió continuar hacia el lugar preestablecido. Buscamos un sitio lo menos inclinado posible y a los 4.882 metros de altura debimos dejar nuestras camionetas, las que protegimos del frío viento con gomas y aislantes sobre el motor y una lona tapando el radiador.
Tres Cruces, campamento Base
Nivelamos el piso lo mejor posible usando las piquetas y sacando las piedras grandes, y armamos nuestras carpas. Y tras preparar la cena nos dispusimos a dormir mucho, ya que al día siguiente comenzaba la verdadera aventura.
Hacia el Campamento Uno
Dejamos una carpa armada, lista para cualquier eventualidad o algún regreso forzado. Partimos a las 9 de la mañana. Nuestras mochilas iban muy cargadas, todas pasaban los 20 kilogramos, y algunas oscilaban los 25 y 30 kilos. Para aligerar peso habíamos partido ya con las botas dobles de altura puestas, y marchábamos con los bastones, pero el peso de grampones y dos piquetas por persona unidos al resto del equipo y la carpa hacían muy difícil reducir peso. Flor llevaba aparte el peso de las estacas de aluminio y cuerda, por si fueran necesarias en el glaciar.
Tras prolongadas marchas con pequeños descansos, atravesando sobre los cinco mil metros de altura largas y planas superficies de glaciar que agonizaban sobre extensiones de morrenas de piedras pequeñas de roca y pómez, fuimos subiendo cortos desniveles hasta llegar al punto del “gran cañón” 27°03´667S y 68°43´709O. Este accidente geográfico, es un gran canalón de unos setenta metros de profundidad, que en algún momento del pasado descargó desde el borde del sistema Tres Cruces en su cara norte hacia un desnivel inferior y hasta casi los pies del macizo Ojos del Salado grandes volúmenes de agua y hielo. Tratar de obviarlo es prácticamente imposible.
El trabajoso y pesado gran canalón
Hay que cruzarlo por el punto especial que habíamos fijado. Nos pusimos los grampones y descendimos por el hielo que tapizaba el sector de descenso hasta llegar al cauce helado y comenzamos desde ahí a ascender con gran esfuerzo, pisando retos de piedra pomez y bordeando un hilo de agua de deshielo que se vuelca desde la parte superior del otro lado.
Ello consumió nuestras últimas energías del día. En el primer espacio plano, al final del ascenso, armamos nuestro campamento 1. Eran las 16 horas, la posición 27°03´879S y 068°43´686º, y la altura 5.328 metros.
Flor dando los últimos toques a su carpa. Al fondo la cumbre principal del Tres Cruces
Habíamos recorrido 8,35 km. desde el Campamento Base. Al fondo del camino a seguir, a unos aproximados 6 kilómetros, sobresalía la cúspide del Tres Cruces mostrando en su sector sur parte del largo glaciar por el que deberíamos ascender. Durante el amanecer, por lo expuesto de nuestras carpas, sin ningún tipo de protección del relieve, leímos 12 grados bajo cero en el termómetro exterior.
Hacia el Campamento Dos
Estábamos ansiosos por llegar a la cumbre. No veíamos la hora de encarar el ascenso por el glaciar, pero éramos conscientes de ir llevando paso a paso el proceso de aclimatación. Por lo que era necesario realizar dos campamentos más de altura. Sabiendo que la distancia a transitar este día no sería mucha partimos cerca de las 10 de la mañana con toda nuestra carga a cuestas, quedando sólo una bolsa con basura que recogeríamos al regresar.
Tras poco más de 3 horas de marcha, y luego de ir tomando altura por un largo cauce de deshielo, dirigiéndonos siempre hacia la base del glaciar sureste del Tres Cruces, llegamos a las 13 horas a la zona del nuevo campamento.
Tres Cruces, hacia el segundo campamentoRecorrimos 4,6 kilómetros y nos hallábamos a los 5.555 metros de altura. Aún dentro de territorio chileno y al pié del inicio del ascenso a un collado que nos permitiría al día siguiente, luego de superarlo, acceder a la base del glaciar sur del Tres Cruces. Durante la marcha de este día hubo posibilidades de obtener agua de deshielo durante las horas de calor, rompiendo un poco alguna escarcha en cauces helados.
Después de ubicar un sitio bastante plano, protegido por dos inmensas piedras, armamos nuestras carpas en la posición 27°05´911S y 68°44´965º.
Al día siguiente, viernes 23 saldríamos lo más temprano posible, pero con sol para evitar inútiles fríos, hacia la cota de los 6.000 metros donde estableceríamos el campamento 3 y ya dentro de territorio argentino. Ahora a descansar, a anotar posiciones, hidratarnos, comer y tratar de dormir lo mejor posible.
Hacia el último campamento de altura, el tres
Pasadas las 9,30 y otra vez con todo el peso en nuestras mochilas, aunque aliviados de las latas de durazno en almíbar que habíamos consumido las tardes anteriores, iniciamos la marcha. Aunque el grupo lo hizo por la parte de acarreo, personalmente no dejé de aprovechar hacerlo por un glaciar que me permitió más cómodamente, usando grampones, superar los aproximados 350 metros de desnivel que nos separaban del collado. Tras tres horas de trabajo nos encontramos en el lugar donde en el viaje anterior habíamos hecho el campamento 3. Estaba cubierto por nieve.
No dejamos de recordar con Flor que en ese sitio, mientras almorzábamos en la pasada expedición dentro de nuestra carpa, inesperadamente se introdujo por la abierta puerta un rápido y ágil ratón. No podíamos creer que este animalito se encontrara a tanta altura. ¿De que se alimentaría? Tras cansadores movimientos logramos que saliera este brilloso roedor por donde había entrado. ¡Si me lo hubieran contado no lo hubiese creído!
Buscamos otro lugar cercano y luego de nivelar el piso armamos, por el poco espacio, muy juntas las dos carpas. La altura oscilaba en los 6.000 metros. La Posición 27°06´400 y 68°45´845. La distancia recorrida en esas tres horas había sido de poco más de un kilómetro setecientos metros, pero el desnivel superado fue de 440 metros. No había sido un día de excesivo trabajo o esfuerzo, exceptuado la nivelación y el armado de las carpas, por lo que debíamos descansar lo mejor posible para encarar al día siguiente el camino a la cumbre. Con general nerviosismo contemplamos la pared del glaciar, de más de 700 metros, que en algunos lugares, en especial cerca de un inmenso serac, que florecía unos 500 metros más arriba, superaba los 45° de inclinación. Pronto trazamos imaginariamente la línea de ruta que seguiríamos para el ascenso. Sería bien directa hacia la nívea cúspide y por la derecha del gran serac que señorea este glaciar.
Luego de derretir nieve en nuestro anafe para obtener agua, necesaria para hidratarnos con te y hacer sopas y desayuno, comimos todo lo posible. A pesar de la necesidad de recuperar energía no hay mucho apetito a los 6.000 metros, menos en una expedición rápida. Ahora había que descansar bien. La única preocupación antes de hacerlo fue cómo organizarnos ordenadamente a la mañana siguiente para vestirnos con todo el equipo de ataque, las tres personas que ocupábamos nuestra carpa.
En busca de la cumbre
La ceremonia del desayuno y de vestimenta fue, por suerte, muy bien superada. Con todo el equipo, incluídos grampones y piolets, estábamos cerrando la puerta de las carpas y enfilando hacia la cercana base del glaciar sur, a las 7,30. Ya sobre el glaciar poco a poco íbamos tomando altura. Las horas pasaban rápidamente. Superamos el muy inclinado entorno del serac y buscamos acceder hacia el inacabable fin del borde superior del glaciar que sabíamos nos llevaría a la cumbre. Casi al final del mismo y cercano a las 14 horas aparecieron un montón de castillejos de piedra. A pesar que nos movíamos cansadamente, Alejandro se había dirigido muy resueltamente hacia uno que estaba al final del ya casi recostado glaciar. Nos encontramos luego con él, mientras observábamos como hurgaba buscando comprobantes entre las piedras. No sabíamos si era la cumbre. Por fin un grito, había aparecido un comprobante del Club Alpino Alemán, vemos que era de Alexander Von Götz y sus compañeros Unterholaner y Blumenstock, de marzo de 1998.
Recordaba haber leído que unos alemanes habían retirado en una lata de OVOMALTINE los datos del polaco W. Paryski que ascenció por primera vez el Tres Cruces en Febrero de 1937.
Con Alejandro sabíamos que luego habían subido unos rosarinos y también el grupo de andinistas de Mar del Plata, donde estaban nuestros amigos Guillermo y Fabían, y esos comprobantes no estaban allí. Tomamos la posición 27°05´879S y 068°46´619ºO. La altura del GPS indicaba 6.780 metros. La hora 14,54. Decidimos llamarlo Picacho Salta-CAA en honor a los alemanes y a Alejandro que lo había detectado.
Nerviosamente miramos en derredor y Alejandro de dirigió resueltamente hacia otro picacho que se encontraba a más de 100 metros de distancia y parecía de igual altura. Pronto levantó los brazos haciendo gestos de alegría y nos dirigimos todos cansadamente hacia allí. Dos grandes piedras florecían sobre la nieve.
Otras piedras menores en su parte superior ocultaban, en un tubo negro - creo que con una pequeña bandera canadiense pegada -, los comprobantes de los Marplatenses, que por fin habían aparecido. Había un librito de cumbre, donde olvidé registrarme y unos papeles, incluido un vale por una cerveza fría en Mar del Plata y una banderita firmada por nuestros amigos. También un zapatito de la hija de Guillermo, que personalmente me había comprometido, en una reunión de montaña unas semanas atrás en Famatina, a reintegrarle como demostración que habíamos llegado a “su cumbre”. También una papelito con fecha 4-1-2001de Iván y Luigi, dos italianos que con el guía de Copiapó Erik Galvez habían ascendido antes que nosotros.
Mirta y Flor eran las primeras mujeres que coronaban la mayor altura del Macizo Tres Cruces.
Ya ahora comenzaron las fotos, las sonrisas y la satisfacción de haber llegado. Aunque ambos picachos nos parecieron exactamente de la misma altura La posición, de este último, que me da Hans de su GPS es 27°05´925S y 68°46´693 y la altura 6.781 m. Nos abrazamos todos. Nos había dado mucho trabajo esta bella cúspide, y una vez más nos había permitido reencontrarnos como amigos y camaradas de montaña.
Regresando de la cumbre del Tres Cruces
Comenzaba luego el delicado regreso sobre las mismas huellas sobre el glaciar, que nos había permitido subir.

Tres Cruces, vista de su principal cumbre, la Sur, desde la Laguna Verde del Pissis
Foto de exploración anterior
Jaime Suárez – Diciembre 2001
Película Dra. Flor Boscán (Venezuela)
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Cronología de ascensos a la cumbre principal del Tres Cruces, compilada por Guillermo Almaráz
NEVADO TRES CRUCES
Posición Ruta Integrantes Fecha Descripción.
Primero Polaca Witold Paryski
26-02-37 Filo Norte. Acceso por cara E.
Aprox. Tres Quebradas (S)
Camp. En Río Salado, Base del
Col, Col de 6000.
Segundo? Chilena Gastón Muga, Patricio Cortés?
1973 Acceso desde Oeste. Camp. Col de 6000.
Aprox. Maricunga.
Tercero Chilena Phillipe Reuter, Sabine Reuter y otro
17-05-89 IDEM Art. Sky Top Ten.
Cuarto Chilena Greg Horne (Canadá)
16-03-95 .
Quinto Chilena Alex Von Götz, Blumjenstock, Unterholaner
07-03-98 (Alemania)
Encontraron comprobante de Paryski del roquerío amarillo.
Sexto Sur Oeste Muratti, Casas, Bianchi, Kvarta C, Kavarta M, Gustavsson, Crocco, Susso
13-01-00 Glaciar Sur. 2 camp. Hasta basepared. Camp. 6000. Ascenso
por lado O del Glaciar Sur.
Séptimo Chilena Alexis Malafosse (Francia) Solo.
08-02-00
Octavo Directa Sur Guillermo Almaraz, Fabian González, Rolando Linzing (Mar del Plata)
01-10-00 Glaciar Sur directa. 2 camp. Hasta
base pared. Aprox. Tres Quebrad.
Noveno Chilena Ivan, y Luigi, c/ Erik Galvez -guía-
04-01-01
Italianos con guía chileno.
Décimo Sur Este Jaime Suárez, Hans Siebenhaar, Alejandro Gimenez, Mirta Sarmiento, Flor Boscán (Ven.).
24-11-01 Glaciar Sur. Aprox. Desde NE
Exp. UPAME , 2 camp. 1 en pared.
Undécimo Chilena Alberto Redes, Cristian Beiza, Germán Madrid
04-01-03
Grupo Chileno.
Duodécimo Chilena Darío Bracali y Paula Semergian
27-02-03 Encontraron comprobante de Parisky roca negra.
Décimo tercero Chilena John Biggar
Mar-03 .

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