
Ascendido 6-12-09
(En preparación)
Jaime Suárez
Detalle e información de las principales montañas de América, especialmente Argentina y Chile. Algo que empezó para lograr ser el primer andinista en completar el ascenso a las 10 montañas más altas de Argentina, y que más tarde continuó, añadiendo nuevos objetivos.
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El Salto (foto M. Cicchelli)


Ascenso hacia Las Veguitas
Casi la misma foto, noviembre 2009, los cauces de la foto anterior no tienen agua.
Los morteros, en la zona de "Los Morteritos"
Vista durante el ascenso de Las Vegas, y el dique de Potrerillos
Transitando acarreos que caen 300 metros más abajo al arroyo de Las Mulas
El ascenso final a la Laguna del Plata
Laguna del Plata
Laguna del Plata
Enrique, Alberto y Jaime, luego del asado vendria el retorno
Cerro BERTRAND
Por Jaime Suárez
Cumbre principal
Este cerro, que sobresale como tal en el borde sur de un gran y espectacular cráter volcánico, está enmarcado dentro del cordón, que se extiende en sentido Oeste-Este, de la Cordillera de San Buenaventura.
Lleva el nombre de Bertrand en honor a Alejandro Bertrand Huillard, ingeniero y geógrafo chileno, autor del Mapa de Chile de 1884, encargado de definir los límites con Argentina y defenderlos en Londres, autor del mapa catastral de Santiago y Valparaíso e integrante de la comisión mixta de demarcación de límites que se formó durante el pleito establecido entre Argentina y Chile a comienzos de la década de l890.
Su mayor altura, el pico que se observa desde Las Grutas, tiene algo más de 5.255 metros, aunque figura cotada por el I.G.M con 5.207 m. Su posición aproximada es 26°50,049´ S y 68°09,794´ O.

Posee una segunda cumbre en la parte Norte del cráter, con 5.188 metros y una tercera cúspide, al Oeste, de 5.122 metros. Pero considerando que muchas veces el borde del cráter supera los 5.100 metros, principalmente en el noreste, hay en su entorno varios pináculos sobresaliendo del labio, que seguramente superan los 5.122.
El cráter, que recién se aprecia al llegar a su borde o al observarlo en Google, mide aproximadamente 2,6 kilómetros de diámetro de Oeste a Este y poco más de un 1,8 km. de Norte a Sur. Su base oscila en alturas que van desde los 4.870 metros hasta los 4.900 y más alto, según el lugar de la caldera que se considere.
Desde la RN60, (RP45) en el departamento de Tinogasta, Catamarca, y ya en las cercanías de Las Grutas, el pico principal se encuentra en sentido Norte a poco más de 10 km de distancia.
Al observarlo, aún con detenimiento, jamás se tiene idea de la existencia del precioso cráter que yace mansamente a su falda norte. Es más, al verlo tan lejano, se desestima para aclimatar, especialmente cuando se lleva un objetivo de mucha importancia, eligiéndose otros cerros un poco más cercanos. Partiendo desde el refugio de Vialidad Provincial es una larga caminata de más de 5 horas, en la que hay que superar un desnivel de unos 1.200 metros. Pero ascenderlo, a pesar que puede resultar fácil aunque extenuante, constituye un verdadero objetivo y la posibilidad de contemplar el bellísimo cráter.
Las Grutas

Las Grutas, donde existe el control fronterizo de Gendarmería para el tránsito hacia Copiapó, Chile, por el paso San Francisco, es un viejo asentamiento fronterizo que venía visitando desde el año 1991. Inicialmente era ocupado durante la época estival por Gendarmería Nacional y Vialidad Provincial de Catamarca, y años después, ya con mejor infraestructura edilicia, durante todo el año. Se está construyendo en la actualidad un importante galpón de Vialidad Nacional.
A poco más de 2 kilómetros existe una antigua y pequeña pileta termal, que ya ostenta una moderna construcción sobre ella.
Sitio ideal para disfrutar, protegido de la intemperie, una buena y relajante inmersión termal.
Las Grutas, a los 4.000 metros de altura, es el lugar ideal para realizar aclimatación, previo al intento de alguna cumbre de importancia como el Inca Huasi, el Ojos del Salado u otra.

La posibilidad de pernoctar en los bunker que pone Vialidad Provincial de Catamarca a disposición del viajero, a muy módico precio, facilita la estancia y el proceso. Una infraestructura de placas solares facilita que los teléfonos móviles de la empresa Personal, suelan tener servicio.
Por lo general se hace durante dicha aclimatación el ascenso, durante el día, a cumbres aledañas, como el Falso Morocho, el Morocho, o una visita a las lagunas del San Fancisco y los más avezados y con menos ganas de descansar, transitan la distancia que los separa del Bertrand.
Ascensos
Los primeros ascensos fueron precolombinos. Y en esta zona fue abundante la presencia inca. Existen aún, pegados a las Grutas, restos de pircados en oquedades, amén de las pircas y ruinas diseminados por la zona y en las vegas del San Francisco.
El primer ascenso moderno al Bertrand fue realizado en el año 1965 por el matrimonio Anders y Verena Bolinder junto con el baqueano Víctor Bustamante. Cita Don Enrique Funck que: “Al emprender el regreso y a una altura de 5000 m. encontraron una cueva dentro de las rocas. No quedó tiempo para investigar el interior de la cueva por la hora avanzada y el fuerte viento de la puna obligó a los andinistas a apurar sus pasos hacía el campamento base…”
En el primer lustro de la década del 90 esta zona era muy escasamente visitada, situación muy explicable por la falta de información que existía, y el duro y tortuoso acceso vial.
En el año 1995, son bajados los comprobantes de la primer ascensión, por Marcelo Scanu, quien había hecho el ascenso en solitario desde Las Grutas. Marcelo volvió a ascenderlo en 1996 con Maria Constanza Ceruti y Néstor Perez. Encontraron restos de leña. Ese mismo grupo, con fecha 19-1-96, escaló El Peinado. Marcelo Scanu junto con José Luis Querlico concretaron en febrero del 2008 el descenso al cráter, incursión durante la cual se realizó una filmación del mismo.
Desde años atrás, con una excelente ruta pavimentada, y el aumento de montañistas que acceden a las montañas catamarqueñas, es bastante visitada esta cumbre como objetivo determinado.
Durante el corriente año, esta bella zona sufrió el “espeluznante encanto” del tránsito de los ruidosos y veloces vehículos que forman la travesía Paris-Dakar. Algo se rompió y se seguirá rompiendo, entre la quietud de las montañas.
Nuestra expedición
La información de la belleza del cráter del Bertrand, y la imposibilidad de contemplarlo desde otro sitio que no fuera su borde, unido a la falta de tiempo para encarar su ascenso normal, nos hizo pensar en otra alternativa. Accederíamos al cráter haciendo una pequeña variante en la ruta de nuestra expedición al Peinado.
El 7 de febrero del 2009 partimos con Hans Siebenhaar desde Las Grutas ingresando, un poco más adelante, desde la ruta nacional 60, en la posición 26°52,015´S y 68°14.110’, a los 4.800 metros, por una huella con sentido Norte, para 4x4.

Al llegar a la primera abra a los 4.900 metros, y al Oeste del Bertrand, comenzamos a estudiar un lugar desde el cual hacer una aproximación. Nos apartamos de la senda, al observar una vieja y única marca de ruedas, que nos convenía, y la continuamos transitando sobre los 4.900 metros, casi pegados a la curva de nivel de los 5.000 y penetramos en un pequeño valle. Era el lugar apropiado y no correspondía, a pesar que era posible, continuar. Estábamos a 1,5 km. de distancia del borde del cráter. En la posición S 26°49,425´ y O 68°11.063’ a los 4.935 metros de altura decidimos parar y dejar los vehículos.
Con los bastones para caminar, una botellita con agua, guantes, un rompevientos y una gorra, iniciamos la caminata. Buscamos primero la cota de los 5.000 metros que alcanzamos tras caminar 500 metros. Había montículos por doquier. Teníamos la posición del cráter en nuestro GPS por lo que fue fácil decidir hacia donde encarar. Avanzamos en el sentido que nos indicaba el navegador y poco después, trabajosamente, pudimos divisar el morro más alto del sector Oeste. Se hallaba a unos 750 metros de distancia desde la cota de los 5.000 metros. Resueltamente nos dirigimos hacia él y muy poco tiempo después, tras superar algunos morros que se interponían y un pequeño ascenso, nos encontrábamos en su cúspide. La posición S 26°49,639´ y O 68°10.690’. La altura 5.122 metros y eran las 11 de la mañana.
A poco más de 1 km. en sentido Sudeste se veía el morro principal de cumbre del Bertrand. A casi el mismo trayecto, en sentido Norte, el camélido aspecto de la segunda cumbre en importancia, y tras esta, la cresta del Pabellón floreciendo con sus 5.331 metros a 5 kilómetros de distancia. Hacia el Sur, a 27 km. al Inca Huasi. Extendido a nuestros pies la indescriptible belleza del cráter.
Panorámica desde la cumbre Oeste del cráter Bertrand
Sacamos fotos y nos regocijamos contemplando el cráter, que con su borde ocupaba todo nuestro horizonte visual. Su profundidad, en el centro, desde una altura media de 5.100 metros del labio de cráter, la estimamos en unos 220 metros. Desde el sector de cumbre hacia el centro el desnivel era de unos 30°. Ve veía todo el fondo tapizado por arena, que en algunos sectores conformaba pequeños montículos, todo tachonado esporádicamente con piedras, no muy grandes.
Treinta minutos más tarde estábamos arrancando nuestras camionetas para continuar la aventura hacia el Volcán Peinado. Nos esperaba una difícil expedición, pero ya habíamos contemplado el cráter del Bertrand, que no era poco.
Jaime Suárez
Cerro Tronador - Rio Negro
Cumbre Pico Argentino 3.253 m
13-1-1985
Eduardo Gálvez, Celso Boccolini, Jaime Suárez
En el refugio Otto Meiling, Bariloche
Salimos desde San Carlos de Bariloche y tras 84 km. Llegamos a Pampa Linda. Una marcha de aproximados 18 km. Hasta el refugio Otto Mailing, ubicado entre los glaciares Castaño Overo y Alerce, para partir al día siguiente hacia el “filo de las viejas” y luego la “Depresión” a los 3.000 m. Campamento en la zona que une al Pico Internacional con el Argentino
y al día siguiente salida hacia la cumbre, donde con escasa visibilidad pudimos llegar tras siete horas de esfuerzo.
Luego el regreso al campamento y desde allí al refugio.
Volcán Lanín - Neuquén
3.776 m
4 - 11-1988
Cita Evelio Echevarría que su nombre proviene del mapuche: Lan, peñón y Lil, muerte, y que su primera ascensión la realizó en Abril de 1897 el geólogo alemán Rodolfo Hauthal.
Fuimos desde Mendoza a escalarlo junto con Eduardo Gelvez y se nos unió en el puesto de Gendarmería Mario, el Alférez que estaba a cargo del mismo.

El Cerro Pelado, con sus 3.460 metros de altura, es la montaña más alta de la precordillera mendocina. Se encuentra en línea recta a unos 30 kilómetros de distancia de la ciudad de Mendoza, en la posición S32º46`873” y O69º07`044”. El fácil acceso por una buena huella posibilita arribar prácticamente a su base, pudiéndose llegar en un vehículo alto, o 4x4 y también porque no, en bicicleta de montaña o caminando.

SETENTA AÑOS NO ES NADA...
Muchas instituciones de andinismo nacieron durante el siglo pasado como resultado de la más pura y romántica era del montañismo argentino y mundial. Fue importante, por ejemplo, para la formación del Club Andinista Mendoza las hazañas de las expediciones de los polacos que el 18 de enero del año 1934 escalaron el Mercedario, luego Ramada, Alma Negra y La Mesa y, el 8 marzo, el Aconcagua por el glaciar al que dieron nombre. El primero y en forma señera fue el Club Andino Bariloche que en 1931 se inició como institución de montaña. Luego en 1935 el Club Andinista Mendoza. Los clubes de andinismo, fueron clave en el desarrollo de esta actividad y la difusión del conocimiento de las cumbres y los recónditos límites montañosos del país. Pero quedó atrás esa época de mitos y magias. Las leyendas, poco a poco, se van olvidando por las nuevas y más cotidianas modernas hazañas. Amén de ello, el contexto en que se mueve hoy el montañismo, está compuesto de continuos y rápidos cambios que trascienden lo deportivo y se orientan, entre otras cosas, a lo laboral, lo económico, lo tecnológico, los problemas por la propiedad privada de la montaña y consecuentemente, también, a una realidad jurídica de lento desarrollo. Frente a las nuevas épocas, los montañeros se encuentran en crisis y, más que nunca, se hacen necesarios los cambios para estrechar filas en torno a las organizaciones de montaña.El pasado 12 de Abril de 2005 el Club Andinista Mendoza cumplió 70 años de vida; la Agrupación de Montaña Calchaquí de Catamarca cumplió 50 años el 9 de Julio y el próximo año cumplirá 75 años de existencia el Club Andino Bariloche. Muchos otros clubes de montaña pasan también varias decenas de años. ¿Pero podemos decir que nuestras instituciones de montaña son hoy más vitales que ayer? La mayoría sí, pero otras, simplemente cumplen años frente a una sociedad más compleja, olvidando mejorar su gestión. A pesar de todo y como vimos, nuestros clubes, han estado durante años garantizando la expansión de las actividades de montaña. Pero se hace necesario crear nuevos proyectos, lo más ambiciosos posibles, acordes al nuevo siglo iniciado y también agruparse en una federación que verdaderamente los represente y vincule al mundo.Un poco de historia:En los días 25 y 26 de mayo del año 1935, y recién inaugurado, los entusiastas miembros del Club “Alpinista” Mendoza (como entonces y hasta el año 1942 se llamaba) en un homenaje al día patrio, deciden hacer una expedición al Cerro Pelado, en la precordillera mendocina. Avanzan en vehículo unos 15 kilómetros hasta llegar a la cuesta de Las Chilcas, continúan luego caminando, llevando los equipos a lomo de mula, hasta llegar a la zona de Agua Colorada, donde vivaquean. Al día siguiente parten a las siete de la mañana hacia la cumbre, a la que arriban, en medio de un fuerte viento, a las nueve y media. Con gran emotividad, en medio de la soledad, imponencia y majestuosidad de las cúspides andinas, se hizo flamear la enseña patria y se cantó el himno nacional. Una histórica fotografía, que reproducimos y luego el descenso. Un posterior almuerzo y el regreso a Mendoza.
Cerro Pelado - Mendoza
Cerro Pelado